ANTÍPODAS MARINAS
Dorota
Kozinska
La vida es el tema
central de su obra. Formas biológicas y orgánicas que
palpitan, que pulsan, que respiran.. que nos tocan. El
artista crea una atmósfera, un paisaje ecológica, un
paisaje ecológico, una visión, un universo intimista.
Sus pinturas al óleo
dejan que el espectador explore un mundo que no habíamos
visto ni pensado nunca antes, pero que estaba en nosotros
y que ahora cobra vida bajo el sutil influjo de su magia,
tornándose luminoso y resplandeciente.
Entre el artista y su
obra existe una relación simbiótica. Hay una conexión
única en la que se crea tanto la energía, a través de
polaridades y contrastes, como el movimiento. Aunque las
formas pudieran ser llamadas "abstractas" , el
término quedaría pequeño porque no cubre toda la
dimensión, la significación y la intensidad de estas
obras. El arte abstracto surge en un contexto de
angustia. Las obras de Ureña Rib en cambio, apelan a
nuestras sensaciones.
De modo que Ureña Rib
crea dificultades al crítico de arte. Sobre todo si se
usa el termino "abstracto" en relación con su
uso tradicional o histórico. Las formas que el artista
crea están en un constante proceso de transformación y
movimiento. Su uso de la luz, sin embargo, tiene mucho
mayores conexiones con las escuelas toscana y veneciana
del Renacimiento tardío que con los maestros abstractos
de la post guerra.
Sus formas orgánicas
flotan plácidamente como lotos o nenúfares, en
profundidades acuosas de plenas de tranquilidad. Al otro
lado de la memoria. Si bien la ejecución muestra
espontaneidad, dominio del medio y riqueza cromática,
también es preciso señalar que aún sus formas más
etéreas se espacian sobre una subyacente estructura de
gran solidez formal.
Ureña Rib es un pintor
de nuestro tiempo. Es obvia una maestría solo obtenible
a través del estudio y de un disciplinado proceso de
trabajo.
Sin embargo, el áurea y
el resplandor que se percibe y emana de sus pinturas nos
revela lo hermoso de un arte creado para los sentidos. La
obra de Ureña Rib acaricia y habla a los sentidos. No
importa si se trata de formas oblongas, vegetales, que se
transmutan o de esos etéreos desnudos femeninos que nos
cautivan por la fluidez del dibujo, de las formas y por
lo fugaz y transparente de su lirismo.
Ureña Rib abre a
nuestros sentidos ventanas repletas de imágenes por las
que podemos mirar y tocar su universo íntimo,
magnificado, en el que las cosas pequeñas, internas,
olvidadas, cobran vida y alzan su propio vuelo en
sucesivos viajes exploratorios que nos conducen
felizmente a otras realidades.
Dorota
Kozinska
27 de Abril de
1991. Radio Canadá. Montreal